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sábado, 30 de julio de 2016

RUTAS CON HISTORIA. EL AVENTINO: RECORRIDO 1.RUTA DE LA MURALLA SERVIANA

Si vas a Roma no te pierdas el Aventino (si no habías pensado ir, puedes seguir la ruta a través de Google Earth). 
  Tal vez pienses que es una colina aburrida o demasiado tranquila para ti, pero si te dejas llevar por la imaginación no habrás perdido el tiempo, pues guarda muchos secretos que te vamos a ir desvelando.





 Empezaremos remontándonos a tiempos anteriores a la ciudad de Roma; deberías pensar cuando estés a sus pies en una colina surgiendo de las aguas; el valle del Circo Máximo, más profundo que ahora, estaría anegado, lleno de juncos y toda clase de plantas, el río Tiber inundaría toda la cara oeste y por el este la fuente en la zona de la puerta Capena convertiría toda esa zona en pantanos. 




Los bosques abundaban en toda la colina y parece ser que había también muchas aves. Con las obras de saneamiento comenzadas por Tarquinio el Viejo los valles empezaron a secarse y dejó de ser necesario usar una barca para ir de una colina a otra.
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El Aventino Mayor y Menor en la época arcaica. Abajo a la derecha la fuente de la puerta Capena (Museo della Civiltà Romana)

El Aventino siempre estuvo muy poco poblado y, aun hoy en día, lo encontramos lleno de bosquetes y vegetación. Un paseo por esta colina nos hace olvidar un poco que estamos en plena ciudad. Quizá por eso en la época imperial la zona que da al Circo Máximo y sobre todo al clivus Publicus (la calle más importante) se llenó de casas señoriales.



Esta colina, ya en tiempos de la monarquía con Servio Tulio o más probablemente en el siglo IV a. C. después de la invasión de los bárbaros, se cerró por su parte sur con una muralla que rodeaba las dos alturas del Aventino, el mayor y el menor, de la cual quedan algunos restos y el trazado  dibujado en sus calles; pero es curioso que hasta la época imperial, con Claudio, no formó parte del pomerium, es decir, que no formaba parte del territorio propio de la ciudad.
También resulta curioso que todo el monte estuviera lleno de lugares sagrados, templos o altares como por ejemplo un altar de Evandro, la Remuria, el Armilustrium, la cueva de Caco, el Lauretum, el templo de Júpiter Elicio, el de Diana, el de Juno Regina, el de la Bona Dea, El de la Libertad, etc., algunos de ellos, dedicados a dioses extranjeros, se construían en este monte porque no podían entrar en el territorio sagrado de la ciudad.

Hoy día se puede llegar a los pies del Aventino con mucha facilidad, puesto que hay toda clase de medios de transporte que te dejan en el Circo Máximo o en la Plaza de la Puerta Capena. Te proponemos dos rutas interesantes, que, una vez que estés en la falda del monte, se deben realizar a pie para poder pararse en los lugares emblemáticos. En este número aparece el primer recorrido, pero en el siguiente aparecerá el recorrido segundo. Las rutas son las siguientes:


  • RUTA DE LA MURALLA SERVIANA.
        

   Este recorrido comienza en la plaza de la Puerta Capena, donde podemos encontrar todavía un resto de muralla. Seguiremos callejeando por el trazado aproximado del muro que estaría algo más elevado que la muralla aureliana que encontraremos después y  termina junto al río en el lugar donde estaría la Puerta Trigémina, la zona de los puertos fluviales y entrada al Foro Boario.





  •  RUTA DEL CLIVUS PUBLICUS- ARMILUSTRIUM
              
 
Templo de Diana en Mérida

 En este recorrido subiremos por el Clivus Publicus, la "avenida" que llevaba al templo de Diana y recorreremos los lugares sagrados del interior del monte.












Se puede seguir la ruta en el plano orientativo que hemos realizado superponiendo sobre las calles actuales los sitios aproximados donde se encontrarían los lugares que proponemos visitar, pero aun así, somos conscientes de los errores que se pueden dar. Para elaborar el plano hemos tomado como referencia el libro de A. Merlin: L'Aventin dans l'antiquité, París, 1906 y varios planos callejeros actuales.
 

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Muralla serviana sobre el plano actual, según A. Merlin: L'Aventin dans l'antiquité. Paris, 1906



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Recorrido 1. En azul las calles actuales, en rojo los lugares romanos. Se puede seguir la ruta con este plano.



  • RECORRIDO 1: RUTA DE LA MURALLA SERVIANA



 Comenzaremos el recorrido situándonos en la plaza de...
  • Puerta Capena. La puerta Capena era una de la más importantes en la muralla serviana, ya que daría salida a las vías Latina, Apia y Ardeatina; fuera de la puerta existía un bosque sagrado, las Camenae, en cuyas fuentes (una de tantas) vivía la ninfa Egeria y a donde iban antiguamente las vestales a buscar agua. También dice Tito Livio que había un senaculum o lugar donde los senadores recibían a los embajadores extranjeros que no podían entrar en la ciudad o a un general que esperaba el triunfo. En la plaza de Puerta Capena existe un resto de la muralla serviana que nos indica el camino a seguir. Cruzaremos la avenida por el paso de peatones (para seguir la línea del muro) y nos dirigiremos a la vía de Guido Baccelli porque el muro iría por los jardines que tenemos delante y haría un ángulo para aparecer a la altura de el instituto S. Margherita. A nuestra derecha tendríamos el templo de la Bona Dea (debajo del gran edificio) y caminando un poco más encontraremos, en seguida, a la izquierda, las Termas de Caracalla. Poco más adelante a nuestra derecha se encuentra la Basílica de Santa Balbina, que según A. Merlin quedaría fuera de la muralla.
  • Bona DeaEl culto de la Bona Dea era muy antiguo y sólo estaba permitido a las mujeres, por eso cuando Hércules al llegar a lo que sería Roma las vio realizando los ritos y les pidió agua, estas se la negaron. El héroe como venganza instituyó unas ceremonias en el Ara Máxima en las que no podían participar las mujeres. Sabemos muy poco de su culto, tenía una fiesta oficial que se celebraba por la noche en diciembre en casa del primer magistrado, sólo para mujeres y en presencia de las Vestales. Otros autores dicen que era adorada el 1 de mayo. Se le llamaba Bona Dea para ocultar su verdadero nombre, que podría ser Fauna. Con el tiempo fue asimilada a otras diosas de la vegetación. Seguimos adelante y  a corta distancia del templo de la Bona Dea, siempre a nuestra derecha, se sitúa La Remuria.
  • La Remuria. Ovidio en el libro V de los Fastos nos describe el lugar: "Existe un peñasco en su sitio originario, que dio nombre al lugar. Lo llamaron la Roca; abarca buena parte del monte. En esta roca se había instalado en vano Remo el día que los pájaros del Palatino dieron las primeras señales a su hermano. Los padres levantaron allí en una calva de suave ladera un templo que aborrece la mirada de los varones (la Bona Dea) Lo dedicó una heredera del viejo nombre de los Clausos, cuyo cuerpo virginal no había tocado varón alguno. Livia lo restauró, con lo que imitaba y seguía a su marido (Augusto) punto por punto." (Si se quiere apreciar el cortado y su elevación hay que verlo por la parte de atrás). El nombre se recuerda todavía en la plaza Remuria. Seguimos adelante por el viale Giotto y nos situamos en el cruce de las calles vía Leon Battista Alberti y vía Guerrieri. En este cruce estaría otra puerta de la muralla serviana: la puerta Naevia.
  • La Puerta Naevia.   Esta puerta, que conducía a Ardea, la cita Varrón en el libro V (163) y dice que su nombre procede del lugar habitado por un Naevio,que explotaba estos bosques; según Merlin sería un antiguo gentilicio. Varrón dice también que cerca de ella vivía el poeta Ennio. En ese mismo cruce a nuestra izquierda podemos ver una esquina de la muralla Aureliana, que haciendo en este punto un ángulo recto se dirige hacia el sur por un lado y por el otro nos acompaña en nuestro recorrido hasta la Puerta S. Paolo.
  • Muralla Aureliana. En el año 271 de nuestra era el emperador Aureliano comenzó a rodear Roma con una muralla de más de 16 km. para proteger las catorce regiones de Augusto. Para realizar el recorrido de la muralla serviana no llegaremos a la Puerta S. Paolo sino que entraremos por via A.Palladio para llegar a B. Pinelli. Al llegar al final de la calle encontraremos unas escaleras que nos dan idea de la altura de la cota, bajaremos un tramo y por la vía A. Faustina a la vía de S.Saba (iglesia cristiana que merece una visita y, según Merlin construida con los restos del templo de Juno Regina) hasta dirigirnos por ella al cruce con Viale Aventino donde estaría otra de las puertas, la Raudusculana. 
  • Puerta Raudusculana. Esta puerta abría paso a la vía que terminaba en Ostia. Dice A. Merlin, por Ovidio, que sobre la puerta había una cabeza de hombre, realizada en bronce, con unos cuernos de ciervo. No se sabe si representaba a un genio popular o a algún héroe local. Cerca de esta puerta se encontraron conductos del Aqua Appia. Si hemos realizado bien el recorrido hasta aquí, justo en la esquina entre la via de Sant'Anselmo y la plaza Albania encontraremos otro resto de la muralla serviana que va subiendo suavemente por la cota de la colina. Este tramo es difícil de seguir porque han cambiado las calles, pero desde la vía de Sant'Anselmo, callejeando, deberíamos llegar a la plaza dei Servili donde estaría la puerta Lavernalis. (Como estaremos cerca, podemos visitar la puerta Aureliana de S. Paolo y la Pirámide Cestia)
  • Puerta Lavernalis. Su nombre puede venir de la diosa Laverna que según Varrón tenía un altar en las cercanías; Merlin dice que era diosa del mundo de los muertos y protectora de los ladrones, porque estaría en el interior de un bosque profundo. Una vez que nos situamos en la plaza dei Servili nos encontramos con el problema de que no podemos seguir el recorrido de la muralla serviana porque iría pegada a la cota del monte donde están ahora los edificios e iglesias de S. Anselmo, el Priorato, S. Alessio y demás, por lo tanto lo mejor es que salgamos por la vía Asinio Pollione y sigamos el recorrido al pie de la muralla por la vía Marmorata hasta el río (de las iglesias que dejamos en lo alto hablaremos en el siguiente recorrido). 
  • Vía Marmorata. La vía Marmorata recibe su nombre de los grandes bloques de marmol que llegaban a esta zona para su almacenamiento y después utilizacón. Al final de la calle, junto al río estaría el puerto fluvial de El Emporion.
  • El Emporion. El puerto del Emporion  se construyó en el s. II a. C. cuando las necesidades de la ciudad aumentaron; se crearon muros de contención, almacenes y muelles para amarrar los barcos. Seguimos dando un agradable paseo por la orilla del río hacia nuestra derecha por el Lungotevere Aventino hasta llegar al cruce con la via Santa María in Cosmedin donde aproximadamente estaría la quinta puerta de nuestro recorrido, la puerta Trigémina.
  • La puerta Trigémina. Daba entrada al Foro Boario (mercado de ganado). A veces tiene el sobrenombre de Minucia en recuerdo de Hércules. Cerca de la puerta Trigémina había muchos templos, como el de Ceres, de Flora o el de la Luna; en este último se refugió C. Graco en su huída y gracias a sus amigos que defendían la puerta y el puente Sublicio pudo cruzar a la orilla derecha. 




En este punto concluimos el recorrido, espero que hayais disfrutado. No obstante, como está relativamente cerca, podeis acercaros a la Boca de la Verdad en la plaza que lleva su nombre.