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sábado, 26 de diciembre de 2015

ROMA QUADRATA



 Localizar exactamente sobre un plano los límites de la Roma Quadrata es una tarea prácticamente imposible. ¿Existió alguna vez esta Roma Quadrata?. Ni siquiera los autores clásicos se ponen de acuerdo.
   Plutarco (Rómulo 9,4. ver Autores y sus Textos) y Dioniso de Halicarnaso (Antigüedades romanas 1, 88,2) la sitúan en la colina del Palatino; Ovidio (Fastos IV, 823-824) la relaciona con la fundación de la ciudad por Rómulo y Festo (De verborum significatu 310 L.) nos dice que es un lugar situado frente al Templo de Apolo donde se presentan todos los objetos que se utilizan habitualmente como signo de buen augurio en la fundación de una ciudad y que el nombre viene de que estaba rodeado por una "cámara" de piedra cuadrada.
   Entre los autores modernos también encontramos diferentes opiniones y así como J. Guillén (Urbs Roma v.1, p,13) nos dice lisa y llanamente que "es la ciudad comprendida en el surco trazado por Rómulo sobre el monte Palatino, que tenía la forma de cuadrado, aunque un tanto irregular", J. Bayet (La religion romana, p.44) nos habla de que el verdadero significado de Roma Quadrata sería el de "Roma Cuatripartita" y J. Heurgon (Roma y el Mediterráneo occidental hasta las guerras púnicas, p. 29) pone en duda su existencia por las razones que más adelante desarrollaremos. Otros especialistas se unen también a esta discusión puesto que el tema es muy interesante e incluye en su estudio numerosas ramas de la ciencia: lingüistica, filología, historia, arqueología, etc. No obstante, teniendo en cuenta que la labor de todos ellos es intentar esclarecer la verdad, afirmar que la Roma Quadrata es la ciudad que fundó Rómulo no es decir gran cosa, ya que todos admiten que Rómulo pertenece a la leyenda.
   Tenemos noticia a través de Dioniso de Halicarnaso (A.R. I, 80), Ovidio (Fastos II, 247-448) y Plutarco (Rómulo 21, 7-19) de que se celebraban desde tiempos remotos las fiestas o ceremoniales de los Lupercalia, el 15 de febrero, durante las cuales dos jóvenes partían del Lupercal (al sudoeste del Palatino) y daban la vuelta a la colina en una carrera mágica, golpeando a la gente, especialmente a las mujeres para obtener la fecundidad. Este hecho nos podía indicar la existencia de un pomerium "primitivo" que pudo ser ampliado durante el periodo de los reyes dando origen a la idea de una "Roma Quadrata" por la forma de la colina. Estas fiestas, aunque consideradas por los propios romanos como anteriores a la fundación efectuada por Rómulo (ver Plutarco, Rómulo), pudieron ir adptándose a la ampliación del territorio, como se fueron adaptando los ritos hasta que desaparecieron en el 494 de nuestra era.
   Pero, tal vez, no sea lo má importante encontrar los límites de la Roma Quadrata pues como dice Tito Livio: " Es privilegio de la Antigüedad mezclar las cosas divinas y humanas, hacer más augustos los orígenes de las ciudades por la intervención de los dioses".
   Lo más interesante es tener certeza de los acontecimientos reales y estos datos, aunque no absolutos, son propios de la arqueología. Por las excavaciones efectuadas en el monte Palatino sabemos que desde el s.X a.C. existía una aldea en la parte noroeste de esta colina, la del Germal, en la cual se encontraron restos de fortificaciones. Estaba localizada en una de las dos alturas del Palatino, la otra es el Palatium, y fue devastada por un violento incendio a consecuencia de la lucha con Porsena en el 509 a. C. como testimonian los restos calcinados encontrados durante las excavaciones de 1907. El profesor Segura Munguía, en la introducción que hace al texto y comentarios de Tito Livio, nos dice que este poblado es la llamada Roma Quadrata. 
   En todo caso, está demostrado que en Roma, desde la Edad del Bronce e ininterrumpidamente hasta los siglos IX y VIII, existió un núcleo de población que vigilaba el vado del Tíber, frente a la isla y que dominaba desde su altura los valles circundantes. Este hecho viene ilustrado por otras leyendas como las de Evandro, Hércules y Caco que ocultan bajo su forma otras historias reales.

En la maqueta del Museo della Civiltà Romana podemos ver claramente donde se encontraba el poblado del Germal, vigilando lo que sería posteriormente el Foro Boario. Podemos ver también la cueva y la escalera de Caco. Según la tradición, Hercules cruzó el río con los bueyes y descansó en estos parajes mientras el gigante Caco se los robaba. También aquí se encontró Evandro con Hércules y le levantó un templo.
En el centro de la fotografía se pueden ver las chozas circulares del primer poblado.
   Pero el Germal, siendo al parecer el primer poblado, no fue el único. Las siete colinas clásicas tienen alturas apropiadas para el establecimiento de aldeas. Bajo el peristilo de los Flavios, en el Palatium, se encontraron restos de cabañas de una segunda aldea, algo posterior a la del Germal. Incluso en el centro del Foro, en 1949, se encontraron fondos de cabañas. Los primeros establecimientos estaban dispersos en los cerros, mientras los llanos eran pantanosos: los Velienses en la Velia, los Querquetulani, en el Celio, los Vimi, en el Viminal, etc.
   Como dice J. Heurgon: " A la vista de tantas aldeas dispersas, es dudoso que la fundación de una ciudad - la ciudad palatina - constituyera el hecho primario: éste debió ser, más bien, resultado de una "coagulación" progresiva de los pagi y de su absorción por el más próspero y mejor situado". Esto nos enlaza con la tradición del Septimontium.
   La Roma Quadrtata podría ser, pues, el recuerdo de esa Roma ancestral que la población identificaba con Rómulo o, más bien, con Evandro, el rey mítico de Arcadia, hijo de Carmenta, que según las leyendas introdujo en Italia el alfabeto que luego se convertiría en el alfabeto latino y fundó una ciudad en la colina del Palatino, que por el nombre de su hijo se llamó Pallantium.