Translate

lunes, 7 de diciembre de 2015

ALBA LONGA, UNA CIUDAD EN LA CRESTA DE UN VOLCÁN.



ALBA LONGA situada en los montes albanos


“Este Ascanio, cualesquiera sean su patria y su madre (sin duda consta que fue hijo de Eneas), al ser excesiva la población de Lavinium, deja a su madre o madrastra la ciudad ya floreciente y rica con arreglo a los tiempos. El mismo fundó otra nueva al pie del monte Albano, que llamó Alba Longa, por el emplazamiento de la ciudad, extendida a lo largo de la loma.” (Tito Livio, Libro I, 3)
(http://www.thewayofdante.com/the-set/)

   La información que nos ha llegado sobre la ciudad de Alba Longa a través de los distintos textos griegos y romanos, pertenece más a la leyenda que a los datos históricos. No obstante, hay varios autores clásicos que nos proporcionan noticias detalladas de su existencia. Tito Livio, por ejemplo, dedica parte del libro primero de Ab urbe condita a referir con detalle su fundación, su genealogía y su relación con Roma, a pesar de que la lista de reyes que incluye está más cerca de ser un relleno en el árbol genealógico que una realidad. 
   Por otra parte, los datos aportados por la arqueología confirman en la Edad del Hierro una serie de asentamientos dispersos con pequeñas necrópolis que podrían estar agrupados en torno a uno mayor, ya que tiene una necrópolis mucho más grande, y que se situaría en la localidad actual de Castelgandolfo. Esta descripción se ajusta perfectamente a la información que nos ha llegado a través de los autores griegos y latinos.


         LOCALIZACIÓN:
  • 1-  Sobre la llamada "Rocca di Papa".
  • En esta fotografía, tomada de la dirección que abajo se indica, tenemos una vista general desde este emplazamiento (winter real view of "Alba Longa" from Rocca di Papa, december 2008) en el Monte Cavo.


                                                                               ( http://www.digiter.it/albaen.htm) 


  • 2-   Sin embargo, T. MOMMSEN  en su Historia de Roma, siguiendo el texto de Dioniso de Halicarnaso, la situa en la Palazzola
" El monte Albano, aislado en medio de la llanura, ofrecía un refugio natural y seguro donde los habitantes encontraban un aire sano y fuentes de agua pura y cristalina y ha debido ser el primer punto ocupado. En la pequeña meseta que en él se encuentra, encima de Palazzuola, entre el lago (lago di Castello) y la montaña (monte Cabo) es donde debió estar situada la ciudad de Alba, considerada por todos como la más antigua ciudad latina y como metrópoli de Roma y de los demás establecimientos del Lacio."


(http://www.collialbani.it/libipo3.htm)
                                                                                  1 Prato Fabio ( Rocca di Papa)

                                                                2 Palazzola
                                                                3 Castelgandolfo


                       Estas son las tres localidades  en que pudo estar situada ALBA LONGA

  • 3- La última localización, la de Castelgandolfo, es quizá la más plausible ya que el emperador Domiciano construyó allí su villa y antiguas fuentes afirmaban que la había construido sobre la ciudadela de Alba Longa.
    En este enlace:  http://www.digiter.it/albaen.htm encontramos una teoría interesante sobre la localización en Castelgandolfo.

    "The "sunlit ridge of Alba Longa" as seen from Rocca di Papa (north of Monte Cavo) during the winter solstice (20 december 2008, 7h.55). Visible is the light belt cast upon Castel Gandolfo, 22 minutes after sunrise; view towards west. In the foreground the lake and crater of Albano, in the background the Tyrrhenian sea. "





    ORGANIZACIÓN: 

     Reproducimos el texto de T. Mommsen, el cual ofrece bastantes detalles:

    " Labicum, Gabies y Nomentum, en la llanura, entre el monte Albano, la Sabina y el Tiber; Roma, sobre el mismo río; Laurentum y Labinium, cerca de la costa; todas tienen un origen semejante: en mayor o menor escala han sido centros diversos de la colonización latina, sin hablar de otros muchos lugares, cuyos nombres más ilustres han desparecido para siempre. Todas estas ciudades fueron autónomas al principio; cada cual se regía por su príncipe con la asistencia de ancianos y de la asamblea de los ciudadanos armados. La comunidad de la lengua y de la raza produjo además otros efectos: una institución política y religiosa de la mayor importancia. El pacto de eterna alianza entre todas las ciudades latinas tiene evidentemente sus causas en la estrecha afinidad que las unía. La prioridad en la federación perteneció, según el uso latino y griego, a la ciudad en cuyo territorio se hallaba el santuario federal. Cupo este privilegio a Alba, la más antigua e importante de las ciudades latinas. En un principio hubo allí treinta ciudades federales: se encuentra constantemente en Grecia y en Italia el número treinta como expresión de las partes interesadas en toda asociación política. La historia no nos ha legado los nombres de las treinta ciudades del antiguo Lacio o colonias albanas.
       Igual que los beocios y los jonios tenían sus fiestas, la asociación latina tenía sus festividades anuales (latinae feriae) que se celebraban sobre el monte Albano el día designado por el jefe de la federación, y en el que los latinos reunidos inmolaban un toro al dios del Lacio (Jupiter Latiaris). Cada ciudad contribuía con su parte para el aprovisionamiento de los banquetes de la festividad según una regla invariable: llevaba ganado, leche y queso y recibía también su parte de carnes asadas en el momento del sacrificio. Todos estos usos han durado mucho tiempo y son conocidos; en cuanto a los efectos legales de semejante asociación política, sólo se sabe algo por conjetura. Hubo también frecuentes asambleas en un lugar inmediato, designado para las deliberaciones de interés público. Hablamos de los consejos celebrados por los representantes de las diversas ciudades cerca de la fuente Ferentina (no lejos de Marino). 
       La tradición nos dice que las infracciones del derecho federal eran perseguidas por una jurisdicción regularmente constituída, que tenía derecho hasta de imponer la pena capital. También son evidentemente instituciones del código federal el gozar de una ley común y el poder celebrar matrimonios entre los individuos de las comunidades latinas. Eran considerados legítimos los hijos nacidos del matrimonio entre ciudadano latino y una mujer de la misma raza, y podían adquirir tierras en todo el Lacio y dedicarse libremente a sus negocios. Si surgía alguna diferencia entre las ciudades, las resolvía el poder federal mediante una sentencia o por vía de arbitraje.
       No cabe duda de que por el hecho de la confederación, una guerra local podía convertirse en federal y en ese caso todas las tropas obedecían a un general común.
       Las ciudades tenían autonomía, pero tenían un sentimiento común."

    DESAPARICIÓN:

    Según Tito Livio, Alba fue finalmente destruida por los romanos y sus habitantes conducidos a Roma, donde los instalaron en el monte Celio y pasaron a engrosar la antigua población:

    (1, 30) " La caída de Alba llevó al crecimiento de Roma. El número de los ciudadanos se duplicó, el Celio se incluyó en la ciudad y, para que pudiera estar más poblada, Tulio lo eligió para edificar su palacio y luego vivió allí. Nombró nobles albanos para el Senado, de modo que este orden del Estado también pudo ser aumentado. Entre ellos estaban los Tulios, los Servilios, los Quinctios, los Geganios, los Curiacios, y los Cloelios. Para proporcionar un edificio consagrado, dado el aumento del número de senadores, construyó la Curia, que hasta el tiempo de nuestros padres fue conocida como Curia Hostilia. Con la nueva población aumentó la fuerza militar, formó diez turmas de los caballeros de Alba; y con la misma procedencia restituyó las antiguas legiones a su número completo y alistó otras nuevas."

    ( 1, 52) "...Tarquinio se dirigió a ellos de la siguiente manera: Fue en su mano ejercer un derecho de larga data pues , ya que todos los latinos remontaban su origen a Alba, estaban incluidos en el tratado hecho por Tulio por el cual el conjunto del Estado Albano con sus colonias pasaron bajo la soberanía de Roma. Pensaba, sin embargo, que sería más ventajoso para todas las partes si se renovaba ese tratado, a fin de que los latinos pudieran disfrutar de la prosperidad del pueblo romano, en lugar de temer siempre al extranjero, o sufrir como ahora, la demolición de sus ciudades y la devastación de sus campos, como sucedió en el reinado de Anco y después, mientras su padre estaba en el trono. Los latinos fueron persuadidos sin mucha dificultad, aunque por el tratado Roma era el estado predominante, ya que vieron que los jefes de la Liga Latina daban su adhesión al rey, y Turno ofreció un ejemplo del peligro en que incurría cualquiera que se opusiera a los deseos del rey. Así se renovó el tratado, y se emitieron órdenes de que los jóvenes entre los latinos se reunieran bajo las armas, de conformidad con el Tratado, un día determinado en el lugar de Ferentina. Cumpliendo la orden, se juntaron los contingentes de los treinta pueblos, y con el fin de privarlos de su propio general, de un mando separado, o de sus propios estandartes, unió una centuria latina y una romana dentro de un mismo manípulo, componiéndose el manípulo de ambas unidades y doblando su fuerza total, y puso a un centurión al mando de cada centuria."
                                            Tito Livio: Ab Urbe Condita