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domingo, 9 de julio de 2017

OVIDIO

EL DIARIO SECRETO DE FILARCO DE ALEJANDRÍA

Hemos salido a alta mar. El día está claro y el viento es favorable. Poco a poco la isla de Faros se va difuminando en la lejanía, pero no así mi añoranza y mis recuerdos. No puedo dejar de escribir, aunque el balanceo de la nave distorsione las palabras y el viento arrastre la tinta como si dibujara las letras con mis propias lágrimas. Pero, no. Ya no más. Yo no voy a titular mi diario Tristes como hizo Ovidio cuando se dirigió al exilio. A partir de ahora evocaré el pasado con la alegría de lo vivido y el presente con la ilusión que conlleva lo que está por descubrir. Canto, pues, a las musas, aunque mis sienes no luzcan la corona de hiedra ni la de encina, para que sólo broten de mis labios palabras animadas.

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domingo, 14 de mayo de 2017

LOS EJÉRCITOS: ROMA, PERÍODO MONÁRQUICO - I



PRIMEROS TIEMPOS DE ROMA

 

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Victoria de Rómulo sobre Acrón
 J. A. D. INGRES
Hablar de los comienzos de Roma es una de las tareas más difíciles y, sin embargo, por esta misma razón es la más atrayente. Cada nuevo descubrimiento, aún cuando tire de un plumazo las teorías anteriores, abre una nueva perspectiva y un nuevo coloquio; se presta a divagaciones o discusiones acaloradas en las que los investigadores defienden sus conocimientos eruditos. Pero esto, como todo, no es nuevo. En la propia Roma ya se discutía sobre la fecha de su fundación hasta que Varrón (s.I a.C) la fijara en el año 754-753 a. C., o sobre el número de sus reyes (se habían encontrado ocho estatuas arcaicas de reyes en el Capitolio y no siete), o sobre la procedencia de los monarcas y sus reformas jurídicas y militares. Pero si ni siquiera entonces fueron capaces de llegar a una conclusión, hoy día, para esta primera época oscura, tratamos de "admitir" el orden que la tradición nos impone hasta que se encuentren otras evidencias.


A). De Rómulo a Servio Tulio

Primera organización atribuida a Rómulo.

La población de la ciudad de Roma estaba dividida en tres tribus: Ramnes, Tities y Luceres. Cada una de ellas estaba a su vez dividida en curias, gentes, familias y casas. Por encima de todos ellos se encontraba la figura del rey.
En esta época no se llevan a cabo verdaderas guerras en el sentido tradicional, sino que más bien son incursiones en busca de botín dirigidas por nobles rivales que guían a sus guerreros.


 EL REY
                              

 RAMNES  -  TITIES  -  LUCERES  (tribus)
    \                     \/                                         /       
                                   (10 curias)                                  (10 curias)                                (10 curias)
 
                   (30) CURIAS  (reunión de varones, asamblea)
 \/
                 GENS (relación de parentesco, clan)
\/
                                                                              FAMILIAS (personas con un mismo "apellido")
\/
      CASAS  (unidades familiares)

1.- El rey

 -La figura del rey en la Roma antigua parece estar atestiguada antes, incluso, de la dominación etrusca. Las fuentes nombran cuatro reyes latino-sabinos y tres reyes etruscos, pero pudo haber más. 
-El rey estaba investido de imperium con un carácter sacro y sólo podía llegar a serlo en virtud de dos hechos religiosos: la imposición de manos del augur, que le transmitía el poder de los dioses, y el auspicio por cuyos signos se determinaba la voluntad divina.

Fresco en la  Tumba de los  Arúspices, c. 530 a.C.
-La monarquía no era hereditaria, cuando era necesario los patres buscaban un candidato, incluso extranjero, que en el caso de pasar los auspicios sería propuesto como rey. 
-El rey tenía en sus manos todos los poderes: religiosos, políticos, judiciales y militares. Dictaba el calendario después de que un pontífice menor le anunciara la luna nueva para fijar los días fastos y nefastos y que el pueblo supiera en qué días podría convocarse la asamblea o administrar justicia.
-El rey dictaba el derecho como sacerdote, se ocupaba de los asuntos generales sin interferir en los asuntos de las familias, que era derecho del pater familias.

2.- Las tribus
Según la tradición Rómulo organizó a la población en tres tribus con fines militares. Cada tribu se componía de 10 curias. Los romanos de épocas posteriores creían que esta división correspondía a la unión de los tres pueblos fundamentales que dieron origen a la ciudad: romanos, sabinos y etruscos, pero no se sabe si estos nombres hacían referencia a ellos o no. Posteriormente, con Servio Tulio, la tribu era tan sólo el lugar de residencia, algo semejante a lo que entendemos hoy por distrito.
La organización en tribus servía para reclutar al ejército, de ellas salían las tres legiones de infantería mandadas por los tribuni militum y las tres centurias de caballería a las órdenes de los tribuni celerum.

3. Las curias

La curia es una subdivisión de las tribus y una agrupación de las gens. Llegaron hasta los comienzos de la época imperial. Parece ser que su nombre indica reunión de varones, de co-viria, aunque también puede hacer referencia al lugar de reunión. En un principio existieron 30 curias que se reunían en lugares diversos como bosques sagrados, pero con el tiempo se fueron unificando. Cada curia tenía un presidente, curio, con un flamen y un lictor como ayudantes. Cada una tenía su culto privado y celebraba sacrificios y banquetes en su comunidad. Todas juntas honraban a Juno Curitis; sus fiestas principales se celebraban a finales de febrero cuando se reunían para tostar el grano en un horno comunal y a mediados de abril cuando cada curia inmolaba una vaca a Tellus. Todas estaban coordinadas por un curio maximo que debía ser un patricio
La curia tenía importancia a la hora de distribuir los cargos militares, ya que formaban la base de reclutamiento de una unidad formada por cien soldados de infantería: la centuria. La curia decidía también en cuestiones de derecho de familia cuando el pater familias moría sin dejar descendencia masculina y tenía el derecho de confirmar en sus puestos a los más altos magistrados de la comunidad.
Cada curia debía proporcionar 10 jinetes (una decuria) y 100 soldados de infantería (una centuria):
300 jinetes + 3.000 infantes = una legión


 4. La gens

La gens es el clan o conjunto de personas que tienen un antepasado común. Todos llevan el mismo gentilicio ("apellido") que procede del nombre individual que llevara el fundador de la gens. Las gentes que pertenecían a una misma gens practicaban cultos comunes, tenían tumbas propias, tomaban decisiones colectivamente, etc. Además de los nacidos dentro de la gens, también pertenecían a ella aquellas personas que tenían un grado de dependencia hacia ella: los clientes (esclavos manumitidos, el individuo que solicitaba adscribirse a la gens, campesinos...) que constituían en esta época una especie de ejército privado cuando el patrono lo requería.

5. La familia

La  familia es una subdivisión de la gens, lleva el nombre de  la gens (cognomen) y está formada por todo aquello que está bajo el dominio del pater familias: mujer, hijos, esclavos, bienes materiales, ganado, etc. La gens solucionaba problemas de la familia en casos de derecho, pero el padre de familia era el dueño y señor de sus posesiones, e incluso podía matar o vender a sus hijos.

6. Las casas 

Serían  las unidades familiares mínimas bajo la autoridad del pater familias y que debían aportar un soldado por cada una de ellas.

7. La plebe

En los comienzos  de la historia de Roma cuando hablamos de plebe no nos estamos refiriendo a populo. Aquí la plebe es simplemente aquella gente que no pertenece a ninguna gens. Pudieron ser artesanos y comerciantes atraídos por el auge de la ciudad, campesinos e incluso los habitantes autóctonos que en las fuentes llaman aborígenes. No se sabe quienes constituían la plebe, pero en los primeros tiempos de la República se constituyeron como una clase distinta que reivindicó sus derechos durante mucho tiempo.



EL EJÉRCITO

El ejército en esta época es muy reducido, formado por hombres libres que van a la "guerra" unos meses concretos del año (primavera y verano) y que después vuelven a sus casas para atender sus cosechas y sus ganados. Está formado por guerreros que bajo el mando del rey salen en busca de botín o bien defienden su territorio. Todo ciudadano era un guerrero y todos debían defender la patria según sus posibilidades, pero no todos valían para la lucha, por esto eran elegidos, de ahí legio y ejercitados, de ahí exercitu.

Era el rey el que llamaba a las armas y entonces todo el mundo se movilizaba: cada gens se reunía (nos dice J. Guillén, ver Bibliografía) y " las que formaban la misma curia se agrupaban entre sí, luego se reunían las curias de una misma tribu y la reunión de las tribus formaba la legión. La caballería se constituía de una manera semejante: cada gente presentaba un caballero, los diez caballeros de la curia formaban la escuadra o decuria, y las diez decurias formaban una centuria. Quien determina entre los suyos el número de infantes y de caballeros eligiendo los necesarios para cumplir el número exigido por el rey, es el jefe de la gens. [...]  Como jefe del ejército iba el rey, que era conducido en carro al lugar de la batalla y luego combatía a pie. El carro ... era sencillo, semejante a los carros micénicos ... los caballeros romanos se dirigían rápidamente  de un lugar a otro (celeres), pero luego desmontaban y combatían a pie como hoplitas. Su armadura era pesada y completa. Los infantes deben equiparse por su cuenta y su armadura depende de su fortuna".
Como el soldado de infantería debía pagarse su panoplia, esta no era uniforme como en épocas posteriores. Entre las armas abundan todavía las de bronce y los cascos están destinados a proteger lo alto de la cabeza, sin que aparezcan protecciones para la nuca y las mejillas. Así encontramos:
  • cascos de moledos villanovianos, formados por dos mitades con la unión decorada con una placa alta en forma de flecha.
    casco villanoviano
  • cascos de modelo campana, parecidos a los anteriores, pero sin cresta
  • placas pectorales de metal, protección sencilla para el pecho.
  • escudos posiblemente de madera
  • lanzas, espadas y dagas.
El armamento que conocemos de esta época es a través de las representaciones de lápidas funerarias principalmente; esto delimita bastante el conocimiento exacto de su estructura. 
Después de los cuatro primeros reyes se aprecian cambios significativos en la ciudad de Roma y en su ejército, estos cambios parecen deberse a la influencia etrusca que vendrá con los próximos monarcas, a la vez influidos por la cultura griega, y se iniciará un nuevo periodo en la historia de Roma.

martes, 2 de mayo de 2017

ETRUSCOS. EL EJÉRCITO ETRUSCO.

EL EJÉRCITO ETRUSCO.

DESCRIPCIÓN (pulsa aquí)

 

 


VIDEO DE CULTURA ETRUSCA(pulsa aquí)


lunes, 1 de mayo de 2017

SERVUS, SER ESCLAVO EN ROMA

SERVUS, -i (masculino)

- esclavo, criado, siervo.

 

Todas las  fuentes citan abundantemente el término servus y en todas las épocas; así lo vemos en Plauto, Catón, Cicerón, Suetonio, Gayo, Ulpiano y el Digesto, por ejemplo. El esclavo es considerado siempre como una cosa, aunque realmente se trata de una cosa con capacidad activa y esta concepción continúa en la historia de Roma definida frecuentemente por la terminología de instrumenta vocalia.

Servus designa el siervo o esclavo bajo el punto de vista jurídico o político:
  • aquel que se encuentra en esclavitud según la ley
  • aquel que se encuentra en esclavitud en virtud de la misma ley por la cual el esclavo es tal
  • aquel que sirve como esclavo
Servus es un término de sentido general al lado de mancipium, captivus, famulus, verna, minister y adjutor, que designan condiciones particulares de esclavitud. En el derecho romano, servus es el ser humano carente de libertad y desprovisto de personalidad jurídica por encontrarse en la consideración de cosa. En el derecho antiguo se le consideraba res mancipi y en todo el derecho romano fue tenido como cosa: los siervos están bajo el poder de sus señores y esta potestad es del derecho de gentes.
Poco a poco, se fue reconociendo al servus alguna capacidad en sus relaciones con el dueño y en la esfera privada, pues llegaron a poseer un peculium (propiedad, ahorro) y gozar de alguna consideración jurídica. No obstante, un servus es una propiedad sujeta a las reglas y procedimientos de la propiedad respecto a venta, alquiler, robo, multiplicación natural, etc.; solamente cesa su status cuando se pone por obra una declaración de libertad.

A la esclavitud se llegaba por distintos caminos y en ella podemos incluso encontrar ciudadanos romanos que habían incurrido en algún delito o que simplemente debían pagar sus deudas con sus personas.

Las causas principales de esclavitud son las siguientes:
  1. Nacimiento.  Nace esclavo el hijo de madre esclava, aunque sea concebido por obra de hombre libre. En un principio, la condición del nacido era la que tuviera la madre en el parto, pero en el derecho clásico se reconoció la libertad del hijo, si la madre fue libre en algún instante de la concepción: en derecho de gentes, el hijo de mujer esclava y del hombre libre nace esclavo, mientras que el hijo de mujer libre y de esclavo nace libre (Gay. 1, 82). A este esclavo nacido en casa se le denomina verna, independientemente de su sexo.
  2. Cautividad de guerra. Es la causa más importante de esclavitud (captivus). Eran esclavizados los prisioneros hechos a pueblos no amigos ni aliados de Roma, aun sin declaración de guerra, que era necesaria, en cambio, cuando se trataba de pueblos que tenían tratados de alguna especie con Roma. Esos prisioneros de guerra eran vendidos como esclavos. También son esclavos los ciudadanos romanos apresados por el enemigo, más el ius civile Romanorum sólo considera servi iusti a los prisioneros hechos por Roma.
  3. Importación de esclavos del exterior. Una verdadera trata hacía estragos en el Mediterráneo oriental. Durante los tres últimos siglos de la República, los piratas crearon sobre las semidesiertas costas orientales de la cuenca mediterránea (Iliria, Cilicia, Chipre) verdaderos estados con fortalezas y flota. Uno de los beneficios de la piratería era la venta de cautivos y cautivas arrebatadas por sorpresa en Grecia, Asia Menor, Siria, etc. El gran mercado de los esclavos era Delos, donde, según Estrabón,  algunos días más de 10.000 desgraciados eran sacados a subasta.
  4. Condena penal. Caían en esclavitud los condenados a penas graves (servi poenae)
  • por deudas:  addictus, nexus, obaeratus, obnoxius. No son esclavos, porque no se concibe que un civis sea tal dentro de Roma, pero su libertad resulta disminuida por la atadura o sujeción de su persona a la disposición del acreedor. El deudor, una vez pagada la deuda, sigue siendo libre; mientras que el esclavo pasa a ser liberto.
  • insolventes: hombres libres que se encontraban en esclavitud por causas legales, casi no se diferenciaba de la esclavitud. Estaban asimilados aquellas personas que habiendo sido rescatadas de cualquier enemigo, debían ganarse la suma del rescate.
  • por no inscribirse en el censo: incensus (podía ser vendido como esclavo trans Tiberim y su patrimonio incorporado al erario público. Durante el reinado de Servio Tulio así se hizo, pero con el tiempo se sustituyó la esclavitud con otra pena)
  • por sustraerse al servicio militar. Suetonio cuenta que algunos hombres para escapar al reclutamiento forzoso se inscribían como esclavos y caían en la esclavitud forzosa porque otras personas se aprovechaban de esta situación.
  • por ser sorprendido in fraganti delito de robo.
  • por ingratitud hacia el patrono, si se era liberto.
  • etc.
Vemos en Quintiliano (Ins. Orat. 3,6) que distingue entre servum esse (ser esclavo) por nacimiento, cautividad o importación y servire (estar en esclavitud), el hombre libre que ha caído en esclavitud; pero las diferencias para las personas eran mínimas.

Existían además otras situaciones afines a la esclavitud que citaremos rápidamente:
  • Auctoratus: ciudadano romano que se alquila como gladiador a un empresario. A veces eran soldados sin porvenir.
  • Colonus: persona ligada a la tierra por una relación de colonato, condición que transmite a sus descendientes. Este nombre sufrió a lo largo de la historia diferentes variaciones.
  • Homo liber bona fide serviens: el hombre libre que sirve de buena fe como esclavo.
  • Humiliores: categoría o clase social afín a la esclavitud. Las penas eran similares.
  • In loco servi: el abandono o venta del niño por sus padres fue en el mundo romano otra fuente de esclavitud. Esta práctica existió con frecuencia entre los romanos a pesar de las disposiciones legales y de las opiniones moralistas.
En cuanto a las mujeres el término serva, -ae para ellas era raro, pues el femenino que se opone a servus es ancilla. El primero designa la condición jurídica de la mujer esclava y el segundo, la función que desempeña. Los buenos escritores no emplean la forma serva sino en ciertos pasajes jurídicos o que se apoyan en algún punto del derecho.
Ancilla era el término acostumbrado para la esclava adulta. Solía gozar de algunos privilegios concedidos por el propietario con el fin de incrementar en ella la natalidad. De este modo las ancillae que tenían tres hijos estaban exentas de trabajo y aquellas que tenían más de tres conseguían la libertad.
La situación de los esclavos cambió algo durante el Imperio. En este periodo las relaciones entre los esclavos son más humanas y los vínculos familiares entre ellos más estrechas; así se deduce de las inscripciones  halladas donde ya no aparece la palabra "convivente", sino mujer o marido y que también mencionan a sus hijos, a sus padres, a los hermanos o hermanas; además,  la ancilla aparece con el nombre de "uxor", e incluso le es permitido tener algunos negocios como podemos leer en el Digesto (Dig. 14, 4,5).


La esclavitud en la Roma antigua es un fenómeno complejo que comenzó a desarrollarse ampliamente después de las grandes conquistas. En el siglo IV a.C. Roma tenía una economía campesina que constituía un primitivo sistema de vida agrícola en el que todos trabajaban en los campos, empleando sólo en ocasiones excepcionales ayuda de algunos esclavos o clientes, ligados desde tiempo inmemorial a las familias aristocráticas por lazos religiosos. Pero, más tarde, la nueva riqueza se prodigó en parte en el consumo suntuario, en tierras italianas compradas a los pobres mediante pago o por la ejecución de hipotecas y también en esclavos. De este modo, Roma e Italia vieron afluir año tras año prisioneros de guerra capturados por las legiones en todos los campos de batalla de Oriente y Occidente.
A consecuencia de la guerra se formó rápidamente un sistema de esclavitud a finales de la República con sus fenómenos económicos, sociales y políticos. La esclavitud se desarrolló como sistema económico y el esclavo se convirtió en la base  de la economía romana. Los esclavos procedían de los lugares más diversos a causa de la guerra y otros muchos eran importados de la periferia "bárbara". En ocasiones estas gentes de las fronteras llegaban a venderse ellos mismos o a sus hijos como esclavos cuando la muerte por hambre era la única alternativa.

domingo, 23 de abril de 2017

GERMANIA, UN PUEBLO REBELDE

GERMANOS CONTRA ROMA

VIDA Y COSTUMBRES DE LOS GERMANOS 

SEGÚN TÁCITO

Cornelio Tácito
Cornelio Tácito: Agrícola, Germania, Diálogo sobre los oradores.
Introducción, traducción y notas de J.M.Requejo. Ed.Gredos, Madrid,1988                                                 

 
Qué motivos tuvo Tácito para escribir sobre la vida y costumbres de los germanos es algo que todavía no sabemos y que quizá no sabremos nunca. Algún autor moderno ha querido ver en este librito un principio de moralidad al oponer la vida sencilla y agreste a la degeneración de la sociedad romana que le tocó vivir a Tácito.
 Parece ser que nuestro autor tuvo algún contacto con estas gentes en su permanencia en la Galia Bélgica antes o después de su matrimonio con la hija de Agrícola.
 Al leer el relato detallado de la forma de vida de los germanos no podemos menos que acordarnos, y estableceder relaciones, de las narraciones que nos han llegado a través, por ejemplo, de Tito Livio sobre los comienzos de la misma Roma. Tal vez Tácito encontró también  estas relaciones y quiso escribir sobre los germanos, de la misma manera que nosotros escribimos ahora sobre los romanos, con cierta admiración.
 Como él mismo dice, los pueblos germanos dieron muchas "lecciones a Roma": "¡Tanto va tardando Germania en ser sometida!  A lo largo de los siglos se habían conquistado, no sin dificultad, muchos pueblos, pero los pueblos germanos y sus territorio de bosques infranqueables era otra historia. Es como si a finales del siglo I de nuestra Era todavía pesara en las conciencias el desastre de Varo.
 Tácito comienza su relato dando la localización exacta de los pueblos que llamamos germanos en el espacio comprendido entre el Rin, al oeste, el Danubio, al sur, el océano, al norte y las montañas, al este.
 Es de la opinión, como creyeron algunos eruditos más recientes, de que los germanos eran autóctonos de la Germania y sin mezclas con otros pueblos, ya que todos tienen la misma configuración y las mismas costumbres y su única forma de crónica e historia son antiguos cánticos para conmemorar a los dioses, para entrar en combate o enardecer los ánimos (estos pueblos no usaban la escritura, algunas inscripciones encontradas anteriores a la conquista romana estaban escritas en alfabeto latino o griego y adaptadas a las normas locales).
    Localización de los pueblos germanos (https://it.wikipedia.org/wiki/Suardoni)

DESCRIPCIÓN DE LOS PUEBLOS GERMANOS SEGÚN TÁCITO:
(RESUMEN)
- Ojos fieros y azules
- Cabellos rubios
- Cuerpos grandes y capaces sólo para el esfuerzo momentáneo
- No aguanta la sed, ni el calor fuerte
- Están acostumbrados al frío y al hambre por el clima y el territorio que habitan
- Su tierra está poblada de selvas y echada a perder por los pantanos. Es bastante fértil, pero muy poco apta para los árboles frutales; abundante en ganado menor de poco tamaño, lo mismo que el ganado mayor, de escasa cornamenta
- No tienen ambición en cuanto a las riquezas y los placeres, los pueblos situados al interior utilizan el trueque
- No suelen utilizar armas grandes, llevan picas que llaman "frameas", pero con un hierro estrecho y corto tan afilado y manejable que luchan con ella cuerpo a cuerpo y a distancia, según la ocasión
- El jinete lleva escudo y "framea", los infantes, desnudos o con un lijero sayo, lanzan a gran distancia armas arrojadizas
- Adornan sólo los escudos con colores llamativos, pocos tienen cotas, casco de metal o de cuero
- Los caballos no sobresalen ni por su estampa, ni por su velocidad. La infantería tiene más fuerza y luchan mezclados
- La línea de combate se forma por grupos en cuña, retiran los cuerpos de los suyos, incluso en los peores combates. El haber abandonado el escudo es su principal vergüenza, los que habían caído en deshonra se ahorcaban
- Eligen a los reyes de entre la nobleza y a los jefes por su valor. El poder para los reyes no es ilimitado, ni arbitrario; van en vanguardia y ejercen el mando por admiración. No está permitido castigar, ni atar, ni golpear; sólo pueden hacerlo los sacerdotes. El escuadrón o los pelotones lo forman la familia y el parentesco. Sus mujeres y sus hijos son los testigos más sagrados para cada uno, estas llevan a los combatientes alimentos y ánimos y les curan las heridas sin atemorizarse. En más de una ocasión se rehicieron los ejércitos gracias a ellas.
- Piensan que hay en las mujeres algo santo y profético, por lo que no desperdician sus consejos
                                     - Entre los dioses honran sobre todo a Mercurio (Odin) y le ofrecen víctimas humanas en días fijos
                                      - Aplacan a Hércules (Thor) con animales permitidos. Sacrifican también a Isis( Nertho)
                                   - A los dioses no los representan con figuras humanas; les consagran bosques y arboledas
                                - Son los mejores en auspicios y oráculos: arrancan una rama a un árbol frutal, la cortan en trozos y tras señalarlos con ciertas marcas los esparcen al azar sobre una tela blanca. Después el sacerdote o padre de familia coge tres trozos y los interpreta. También examinan los sonidos y el vuelo de las aves y recurren a los presagios y admoniciones de los caballos, cuidados a expensas públicas en los mismos bosques y arboledas, blancos y sin haber sido utilizados para el trabajo. El sacerdote y el rey, tras uncirlos a un carro sagrado, observan los relinchos
                                     - El pueblo decide sobre los asuntos de mayor importancia. Se reunen en días fijos, en novilunio o plenilunio. Llevan el cómputo del tiempo por las noches y así fijan y arreglan sus citas
                                         - Llevan a cabo todos sus asuntos públicos y privados sin despojarse de las armas
                                        - Hay una gran rivalidad entre los gregarios por conseguir el primer lugar ante el jefe y los jefes pugnan por obtener el séquito más numeroso y esforzado. Lo infame es sobre todo haberse retirado de la batalla sobreviviendo al propio jefe. El jefe lucha por la victoria, sus compañeros por el jefe
                                         - No se les puede convencer para que aren la tierra o esperen la cosecha, les parece de apocados y cobardes adquirir con sudor lo que puede lograrse con sangre. Cuando no guerrean se dedican a la caza, pero pasan la mayor parte del tiempo sin ocuparse de nada. Entregan el cuidado de la casa, el hogar y los campos a las mujeres, ancianos y a los más débiles
                                           - No habitan en ciudades. Dispersos y separados, viven donde les haya complacido una fuente, un campo o una arboleda. Utilizan para todo un material tosco, sin pretensiones estéticas ni ornamentales. Abren cuevas subterráneas como refugio para el invierno y almacén para sus cosechas
                                            - Su vestimenta es un sayo sujeto con una hebilla. Los más ricos se distinguen por una vestidura ajustada, llevan también pieles de animales. La indumentaria de las mujeres no difiere de la masculina
                                           - El matrimonio es muy respetado. Se contentan con una sola mujer, los adulterios son escasos. Cada madre cría a su hijo.
                                            - Se tiene por impiedad el negar albergue a cualquier ser humano.
                                            - Son gente nada astuta y sin doblez, la mente de todos permanece franca y sin velos.
                                            - Beben un líquido que obtienen de la cebada o del trigo y que, al fermentar, adquiere cierta semejanza con el vino. Su alimentación es sencilla, se emborrachan con facilidad
                                            - En las reuniones se divierten arrojándose los jóvenes desnudos entre espadas y frámeas, el premio es el placer de los espectadores
                                               - El vencido afronta una esclavitud voluntaria, lo consideran fidelidad a sus compromisos. Venden a sus esclavos, no los utilizan en funciones domésticas. Cada cual lleva su casa y sus penates
                                             - Van ocupando todos por turno la superficie cultivable, cambian anualmente de terreno
                                                - Ninguna pompa en sus funerales. Cada cadáver conserva sus armas, a veces se añade el caballo. Para las mujeres es decoroso llorar; para los hombres, mantener el recuerdo.
              Hasta este punto llega Tácito con la descripción general de los pueblos germanos, pero la obra no termina aquí sino que se dedica a comentar cada uno de los pueblos por separado y sus diferencias; no obstante, dejaremos esa cuestión para otro capítulo.